A Juanito desde pequeño le apasionó la música, el nació y vivió en cualquier municipio de cualquier departamento de nuestra amada Guatemala, por lo tanto nunca tuvo el acceso a una institución donde pudiera tener entrenamiento formal en música, igualmente sus padres no hubieran tenido los recursos para enviarlo y lo que le enseñaron en la escuela no fue más que algunas cancioncitas y el nombre de algunos compositores. Fue por esto que decidió aprender como fuera posible, con esfuerzos logro hacerse de una guitarra y con los amigos fue aprendiendo a tocar de oído, en verdad lo hacía muy bien, el chico tenía potencial. Siendo un poco más grande Juanito emigro a la capital pero ya estaba muy grande para que lo aceptaran en el conservatorio, con trabajo logro pagarse algunas clases de música que no tenían mayor fondo teórico, sin embargo algunas nociones llegó a captar. La firmeza de sus objetivos y su talento nato lo hacen llegar a ser un muy buen guitarrista, para haber aprendido sin grandes maestros tiene una técnica muy solida, la gente que lo escucha le dice que puede llegar muy lejos. Finalmente Juanito se entero que en la USAC ya existe la licenciatura en música, finalmente iba a poder estudiar para llegar a ser el gran músico que siempre ha querido ser. Las clases serán solo en las mañanas todos los días pero no importa, es su vocación, su sueño… ya encontrará el modo para poder trabajar y así mantener sus estudios. Juanito se presenta a realizar el examen de admisión, le dicen que el examen consta de una parte teórica que deberá ganar para poder acceder a la segunda que es la práctica. Estudia cómo puede con los recursos que el sistema, la cultura y nuestra sociedad en general dan para la música a un ciudadano común y promedio. Se presenta al examen y resulta que consta de un dictado rítmico, melódico, reconocimiento de acordes, intervalos y además deberá armonizar un coral de Bach… no le fue muy bien y como no gano el “teórico” no lo van a escuchar y por ende no podrá entrar a la universidad y realizar su sueño.
Juanitos se han presentado muchos queriendo entrar a la licenciatura en música de la ESA y se les ha negado la entrada por algo que ellos no tienen la culpa. Todo aquel que haya estudiado en Guatemala sabe que en los colegios y no digamos en las escuelas públicas en general la educación musical que exige el pensum del Ministerio de Educación es pésima, existe solo un conservatorio de música que está en la Ciudad Capital, un conservatorio donde no entra el que quiere sino el que puede porque aunque no queramos verlo la educación artística en nuestro país es un lujo, complicado es ya terminar el diversificado no digamos optar a este tipo de educación. En resumida cuentas esto quiere decir que en un país donde no existe un sistema eficiente de educación artística básica, en donde solo existe un conservatorio de música, en donde comprar un instrumento musical en muchos casos representaría dejar de comer durante mucho tiempo para una familia entera, al llegar a la universidad se debe llegar sabiendo como armonizar corales de Bach. Claro… no serán cosas muy complicadas para alguien que tuvo el dinero para irse a estudiar música al extranjero o que tuvo la oportunidad de asistir al conservatorio, dirán los encargados que lo que se pide es rudimentario dentro de la especialidad y seguramente lo es, ha de ser tan rudimentario como lo es poner una inyección para un medico o hacer una pared para un ingeniero pero con la diferencia de que a ellos si se les enseño en la universidad, ¿o es que para entrar a la escuela de medicina ya se tiene que saber cómo hacer una sutura? .
Por ejemplo para ingresar a Juilliard en Nueva York hay que enviar primero una grabación con una interpretación con el instrumento del cual se tiene dominio, si esta es suficientemente buena para ellos, el alumno será invitado a una audición en vivo y posteriormente presentara un examen teórico. Aquí podemos ver que están interesados en el talento y el potencial del estudiante, en una ciudad que tiene un largo proceso y muy sólido proceso de educación musical. Entonces pareciera que es mas difícil entrar a la ESA que a Juilliard. No está mal que la ESA tenga la intención de llegar a competir con este tipo de instituciones, pero esto lleva un proceso que aun no se ha iniciado en Guatemala, la gente que está llegando lo está haciendo por que quiere aprender, son jóvenes que sin mayor apoyo de sus sociedad y en muchos casos ni el de sus padres, han optado por una carrera con la que podrían estarse condenando a morir de hambre por la ignorancia de sus conciudadanos. Yo le pregunto a la gente de la ESA ¿a cuántos de los que perdieron el teórico escucharon tocar o cantar? Se les puede estar escapando oro puro frente a sus narices por una pretensión ridícula de querer ser la Royal Music of London de la noche a la mañana. No tiene ni siquiera que eliminar el examen de admisión, los invito a que tan solo inviertan el orden, creo que se darían cuenta de lo mucho que están despreciando si hacen primero el examen práctico independiente del teórico. Les invito a buscar potencial y talento y no el reunir a una élite. Pueden escucharlos y darles una oportunidad o darles la espalda y devolverlos a la calle donde les van a dar un instrumento no con seis cuerdas si no con nueve balas.
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